Qué pasos seguir cuando se completa la evaluación de materialidad
La evaluación de materialidad es un ejercicio necesario para la presentación de informes de sostenibilidad, pero sus resultados tienen una repercusión que va más allá. La organización obtiene una información relevante sobre riesgos y oportunidades que impacta de forma positiva el desempeño general y, en particular, en la gestión ambiental.
La Alta Dirección también aprovecha los resultados de la evaluación de materialidad para mejorar sus procesos de gobernanza. A pesar de los beneficios de este ejercicio, su principal aplicación está en la gestión de sostenibilidad y, en particular, en la presentación de informes ESG.
La evaluación de materialidad es una práctica extendida en las organizaciones. Lo es en parte por la entrada en vigor de CSRD, que implica presentar informes obligatorios. Una obligación que de forma progresiva alcanzará a todas las empresas europeas, que funcionen en la Unión Europea o hagan negocios con países de la UE.